LA REALIDAD SOCIAL Y ECONÓMICA DE LA COMUNIDAD AFRODESCENDIENTE EN MÉXICO

“Hoy no pedimos permiso para existir, exigimos el reconocimiento de que México también
es negro.”
– Beatriz Amaro Clemente
México es un país reconocido por su diversidad cultural, por la mezcla de raíces indígenas,
europeas y africanas. Sin embargo, a pesar de que la presencia afrodescendiente ha sido
parte fundamental de nuestra historia, durante mucho tiempo también ha permanecido
invisibilizada. Hablar de la comunidad afromexicana no se concentra únicamente en
reconocer su herencia cultural, sino también observar una realidad marcada por
desigualdad, marginación y falta de oportunidades. Por eso, concientizar sobre su situación
social y económica se vuelve urgente, ya que no se puede hablar de justicia o igualdad
mientras un sector importante de la población continúe enfrentando desventajas
estructurales.
Actualmente nos encontramos en una situación a la que pocos prestamos la atención que
merece, con esto se hace referencia a la marginación que viven las comunidades
afrodescendientes en nuestro país, pues enfrentan tasas superiores a la media nacional en
pobreza y marginación, con un rezago significativo en servicios básicos, esto es gracias a
que se registra menor acceso a la educación, el empleo formal y la vivienda digna en
comparación con el promedio no afromexicano. La población afrodescendiente se
concentra en áreas con rezago estructural, principalmente en Guerrero (9.5%), Morelos
(4.9%), Colima (3.9%), Quintana Roo (3.9%) y Oaxaca. Así mismo presenta mayores tasas
de mortalidad materna y menor cobertura de salud.
No obstante, nuestra sociedad sigue siendo indiferente a esta situación y sus orígenes, ya
que históricamente la "tercera raíz" ha sido ignorada en la narrativa nacional, lo que ha
facilitado la ausencia de políticas públicas específicas que estén gestionadas a su favor. Y a
pesar de los avances legales, persisten prácticas racistas que marginan a esta población en
la vida social y económica.
Este comportamiento social fue estudiado por Pierre Bourdieu, sociólogo y filósofo francés
que introdujo conceptos como el capital cultural y el capital social. Bourdieu argumentó
que el rezago se mantiene por falta de dinero y por un proceso más profundo llamado
reproducción social, donde las desigualdades se heredan de generación en generación.
Según Bourdieu, las clases dominantes transmiten riqueza económica y ventajas invisibles,
como formas de hablar, conocimientos, educación, costumbres, redes de contacto y estilos
de vida que se consideran “normales” o “superiores”. Esto se vuelve una desventaja para
grupos históricamente excluidos, como los afrodescendientes, puesto que la sociedad suele
premiar a quienes se adaptan a esos modelos dominantes.
Es por esta razón que mirar más de cerca nuestros lazos familiares como mexicanos y como
originarios de pueblos indígenas se convierte en una necesidad emergente, ya que de esta
manera el grupo del que hoy se resalta su importancia, quienes tienen mayores niveles de
analfabetismo en comparación con la población no afrodescendiente, tendrían oportunidad
de poder aplicar sus derechos básicos establecidos por la Constitución de los Estados
Unidos Mexicanos e incluso la ONU o mínimo, tener el nivel de vida de un mexicano
promedio.
A pesar de los desafíos, la comunidad afromexicana mantiene una vibrante herencia
cultural que influye en la gastronomía, la música y las tradiciones, especialmente en las
regiones de la Costa Chica de Guerrero y Oaxaca, y en Veracruz.
La realidad social y económica de la comunidad afrodescendiente en México se caracteriza
por una persistente desigualdad, marginación histórica y, al mismo tiempo, un creciente y
supuesto reconocimiento político y social en años recientes. Con una población
auto-reconocida de 3.1 millones de personas de acuerdo con el INEGI (2023), los
afromexicanos enfrentan barreras estructurales que limitan su pleno desarrollo y nosotros
como sociedad continuamos desviando la mirada de una más de las problemáticas del país
y sus integrantes. Sin embargo, hoy podemos hacer algo. Reconozcamos su dignidad y
compartámosla, somos una gran familia que debe permanecer junta para resistir ante la
indiferencia de la población dominante.

Referencias.
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos [CPEUM]. (2024, 30 de
septiembre). Decreto por el que se reforman, adicionan y derogan diversos artículos en
materia de pueblos y comunidades indígenas y afromexicanas. Diario Oficial de la
Federación.
https://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/ref/dof/CPEUM_ref_260_30sep24.pdf
Instituto Nacional de Estadística y Geografía. (2020). Panorama sociodemográfico de
México 2020.
https://www.inegi.org.mx/contenidos/productos/prod_serv/contenidos/espanol/bvinegi/prod
uctos/nueva_estruc/702825197711.pdf
Instituto Nacional de Estadística y Geografía. (2021). Censo de Población y Vivienda
2020: Presentación de resultados. https://www.inegi.org.mx/programas/ccpv/2020/
Instituto Nacional de Estadística y Geografía. (2024, 28 de agosto). Estadísticas a
propósito del día internacional de las personas afrodescendientes (Comunicado de prensa
núm. 504/24). https://en.www.inegi.org.mx/app/saladeprensa/noticia/9244
Mecanismo de Mujeres Afromexicanas [Muafro]. (2022). Desigualdad territorializada:
Afromexicanas en el Censo 2020.
https://afromexicanas.mx/wp-content/uploads/2022/11/LIBRO-AFRO-MEXICANAS-CA
MBIOS-7.pdf
UNESCO. (2026, 19 de enero). México también es afro.
https://www.unesco.org/es/articles/mexico-tambien-es-afro-0
Wilson Center. (2022, 29 de julio). Infographic: Afrodescendants in Mexico.
https://www.wilsoncenter.org/article/infographic-afrodescendants-mexico

Autor: Michelle Vanessa García Vargas

Fecha: 2026-02-07 15:02:47

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